LA BÓVEDA DE BAHAREQUE DE LA IGLESIA DE SAN IGNACIO EN BOGOTÁ

  • Cecilia López Pérez

Resumo

Uno de los principales propósitos que tuvieron las comunidades religiosas al llegar a nuestro territorio fue la de adoctrinar a los naturales en la nueva fe. Para facilitar esta labor se procedió a la construcción de iglesias con los materiales y técnicas que conocían los indígenas como el bahareque y dos introducidos por los ibéricos como la tapia y el adobe.

Inicialmente, las iglesias se cubrían con una estructura triangular, llamada de par y nudillo, en madera rolliza o escuadrada sobre la que se colocaba un entramado en cañas amarrado con cuero o cuan (fibra vegetal), sobre ella una capa de barro con cubierta en paja o teja de barro.

Una forma evolucionada de acabado interno de estas edificaciones se dio con la construcción de bóvedas que cubrían la nave central. Edificadas inicialmente en piedra o ladrillo colapsaron por los movimientos sísmicos que sufría nuestro continente, siendo reemplazadas por las construidas en madera ó bahareque. Las bóvedas de bahareque resultaron una solución adecuada y práctica para nuestro medio ya que por su flexibilidad soportaban mejor los sismos.

Ejemplos del desarrollo de estas bóvedas se encuentran documentadas en la costa pacífica, en el Valle del Cauca (Iglesia del Carmen y San Francisco) y la iglesia de San Ignacio en Bogotá.

La iglesia de San Ignacio en Bogotá, es una construcción realizada entre 1600 y 1661 que pertenece a la Compañía de Jesús. Es de una sola nave con capillas laterales, unidas entre sí por arcos fajones apoyados en pilares. Su planta es de cruz latina con cúpula en el crucero. Las capillas laterales están cubiertas por bóvedas vaídas que conforman diferentes espacios.

La nave central está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos que iluminan el espacio central, tiene una longitud de 28,43 m y un ancho de 11,00 m. La bóveda está formada por seis secciones construidas con madera, cañas y fibras vegetales apoyadas en siete arcos fajones. En 1691 la iglesia sufre las primeras grietas en la cúpula desplomándose y arrastrando el tramo más cercano de la bóveda.

Estas circunstancias llevaron a que se reemplazara el tramo de la bóveda faltante en 1694, con un sistema constructivo en madera, distinto al empleado en el resto de la bóveda. Adicionalmente, la cúpula ha sido varias veces reconstruida y ha sufrido diversas intervenciones que han afectado el comportamiento de la bóveda de la nave central. Así mismo ha producido desprendimientos en los elementos que forman el intradós y deformaciones a nivel estructural.

A partir del año 2003, la Pontificia Universidad Javeriana se dio a la tarea de hacer la restauración de la iglesia; por lo cual se hizo necesario el conocimiento del sistema constructivo de la bóveda original y la parte intervenida de manera que se pudiera corregir las patologías que viene presentando.

En el presente artículo se presentara los resultados encontrados en la investigación desarrollada por el grupo GRIME (Grupo de investigación en materiales y estructuras) en esta bóveda y las recomendaciones para su intervención.

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Publicado
2012-12-05